Utilizaban calcetines en las manos para no dejar huellas dactilares

Los Mossos d´Esquadra detuvieron a dos presuntas ladronas acusadas de al menos nueve robos en el interior de domicilios de Vic (Barcelona) que se ponían calcetines en las manos para no dejar huellas dactilares.

Según informó la policía autonómica, las detenidas son Zlatica J., de 38 años y nacida en Serbia-Montenegro, y Cica D., de 36 y nacida en Francia. Las dos mujeres fueron sorprendidas el pasado viernes por una dotación que, dentro de la operación Jaula montada por la policía autonómica para detener a los ladrones de pisos, estaba vigilando una de las calles de Vic.

Los agentes sospecharon de las dos mujeres, que estaban observando las entradas en los edificios, a uno de los cuales accedieron. Los policías entraron también y vieron cómo las dos presuntas ladronas estaban vigilando la puerta de un rellano con unos calcetines puestos en la mano, supuestamente para no dejar huellas dactilares.

Una vez detenidas, los agentes comprobaron que estas llevaban escondidas dos destornilladores y una llave inglesa que, al parecer, usaban para forzar las puertas de los pisos, así como una faja-riñonera donde escondían un total de 150 euros en billetes.

Fuente: http://www.elperiodicomediterraneo.com/noticias/noticia.asp?pkid=260342

¿Qué pasaría si los hombres se quedaran embarazados?

Dicen que la población está envejeciendo. Los políticos piden niños, no hay más que ver la que se ha montado con el primer niño del milenio, que menuda paliza nada más nacer… Pues no es por culpa de las mujeres, nosotras ya hacemos lo que podemos, de hecho parimos, aunque tal y como está el empleo ponte a pedir bajas maternales… Por eso yo creo que si quieren que haya más niños, que los hombres también se embaracen. Auque no sé si eso solucionaría el problema, porque… ¿se imaginan lo que pasaría si los hombres se quedasen embarazados?

Por ejemplo, está claro que los hombres son unos flojos. No soportan el dolor. Así como las mujeres aguantamos casi hasta el último día yendo a trabajar, ellos, con lo quejicas que son, en el momento en que les diera positiva la prueba entrarían amarillos en el despacho del jefe con al rana tiesa en la mano:
- Mire, mire cómo estamos… Deme la baja, que ya tengo náuseas, vengo vomitando desde el laboratorio por la ventanilla.

Cuando estamos embarazadas, ellos saben que no pintan nada, pero como se empeñan en agradarnos, no paran de hacernos preguntas:
- ¿Qué tal te encuentras?
- Muy bien, estoy fenomenal.
- ¿Pero te encuentras bien de verdad?
- Sí, mi amor, ya te lo he dicho…
- Es increíble lo bien que te encuentras, ¿verdad?
- Que sí, que estoy bien… no te preocupes, no me pasa nada.
Al final eres tú la que acabas tranquilizándole a él.

Si los embarazados fuesen ellos, las respuestas serían distintas:
- Antonio, ¿qué tal estas?
- Jodido, yo creo que estoy perdiendo hasta la vista.
- Pero, ¿tan mal te encuentras?
- Fatal, me quedan dos telediarios. Vas a tener que criar a nuestro hijo tú sola.
- Es increíble lo mal que te encuentras, ¿verdad?
- Y lo que me callo, pa’ no asustarte, que la procesión va por dentro.

Total, que al final también le acabas tranquilizando tú.

Las mujeres, cuando estamos embarazadas, tenemos antojos porque se nos agudiza el sentido del olfato. Puedes oler las palomitas del cine que está en la otra manzana, o el marisco a la plancha del bar que está dos calles más abajo:
- Quiero marisco.
Y te lo trae, porque ya saben eso que dicen, que si no te conceden un antojo luego al niño le sale en el cuerpo, y claro, él no quiere que el niño nazca con cara de gamba, aunque luego sea el más gamba de su clase…

Si los hombres se quedasen embarazados sus antojos serían distintos. Con lo simples que son, se despertarían a medianoche diciendo:
- ¡Quiero una Black & Decker! ¡Necesito hacer agujeros, ya!
Y tú se la traerías, porque no te gustaría que el niño naciese con la nariz retorcida como una broca.

También cambiaría la preparación al parto. Las mujeres no tenemos problemas con eso de tirarnos al suelo. Y respirar ahora sí, ahora no durante horas y horas. A los hombres en cuanto les dijeran: “Vamos a hacer ejercicios de relajación”, se sentarían en una mesa y sacarían el dominó:
- ¡Venga, pito doble!

Una pregunta: con la tripa que tienen ya algunos hombres, ¿cómo se les pondrá cuando estén embarazados de treinta y dos semanas? Como un dirigible. Más de uno en vez de romper aguas, romperán cerveza.

Otra: ¿se moverá el niño más en el vientre del hombre? Seguro que sí, sobre todo cuando se pongan a roncar. ¿Cómo va a saber el niño que tiene que hacer tsk, tsk, tsk, para detener el terremoto?

Y una última pregunta: ¿qué harán los hombres cuando sientan las pataditas del bebé? Las mujeres nos emocionamos y decimos: “Mira, mira, se ha movido.” Ellos directamente cantarán el gol: “¡Gol! ¡Gol de mi chico!”.

Y, en vez de ponerle música clásica para que el niño salga más inteligente, pondrán el Carrusel Deportivo:
- Es que así se relaja el niño, es oír el gol en Las Gaunas y se queda como una malva. ¡Esto sí que es un clásico!

Una de las cosas que más cambiaría sería el cochecito. Nosotras, que somos más prácticas, el único accesorio que le ponemos es una sombrilla, por si hace sol. Los hombres no soportarían comprarse algo que incluyese la palabra “coche” sin llenarlo de chorradas. Seguro que los venderían en los concesionarios. Se pondrían insoportables: – El mío tiene radio extraíble, es descapotable y lleva llantas de aluminio, y un alerón… No habría ningún cochecito sin alerón. Luego habrías que verles, picándose en el paseo y haciendo adelantamientos, y el pobre niño con cara de velocidad.

Y el colmo: si a los hombres ya no hay quien les soporte cuando se ponen a contar su mili en plan fantasma… para aguantarlos contando el parto:
- ¡Bufff! Lo mío sí que fue un parto con dolor. Se había acabado la epidural, la matrona y el médico sentados encima de la tripa porque llevábamos cinco horas y nada. El niño intentándolo hacia arriba, que ya estaban pensando en sacármelo por la boca. ¡Todos atacaos! Y yo: “Tranquilos; a ver, dame la tijera que me voy a hacer la cesárea…”. Tras, tras, unas puntaditas… y así que salí andando del quirófano, con mi niño en brazos, que se quedaron alucinaos.

En fin, que pensándolo bien, prefiero parir a mi hijo antes que tener que aguantar a un hombre embarazado.

Fuente: El Club de la Comedia

¿Qué Significa Soñar con Calcetines?

  • Nuevos y limpios: Su situación le permite estar al abrigo de las necesidades. Conseguirá diversas ventajas. 
  • Agujereados: Imprevisión, gastos excesivos, negligencias. Estará sujeto a la maledicencia y a pequeños rumores malintencionados. 
  • Quitarselos: Deseo de cambio en sus actividades. Se le podría proponer una situación más conveniente.
  • Se interpretan por lugar de protección para el dinero. Si el que sueña con calcetines tiene una madre: se ausentará de su lado.
  •  Si estas prendas no tienen mal olor es signo de que recibirá dinero de una persona de buena reputación; mas si son de mal olor o son viejos, es mala seña. Se traducen por servidumbre y una mujer de origen bajo.

Fuente: http://rie.cl/?ps=774

Pillado por esconder el móvil que robó en su calcetín

La poca picaresca de un ladrón ha sido la causa de que éste haya sido pillado in fraganti. El caco le robó el móvil a una mujer en una cafetería de Bruselas, que lo había dejado en la mesa mientras tomaba algo en la cafetería el pasado viernes, circunstancia que el ladrón aprovechó para robarlo.
 

Cuando se percató de la desaparición, la mujer utilizó el móvil de un amigo para marcar su número y el teléfono sonó a pocos metros de allí, en la mesa de al lado. El incauto ladrón, que había escondido el teléfono en su calcetín, ha sido puesto a disposición de la Fiscalía de Bruselas.

Fuente: http://www.libertaddigital.com/index.php?action=desaopi&cpn=23076

LOS 24 MISTERIOS…

1-¿Por qué el pan de molde es cuadrado, si el chóped, salami, mortadela…son redondos? ¿Quién tiene la culpa de esto, los tranchetes?

2-Por qué, cuando te duele una herida, siempre llega alguien que te dice: ¿Te duele? Eso es que se está curando…Que me imagino a Jesucristo con los clavos, y la Virgen: ¿Te duele? Fenomenal, en tres días vas a estar como nuevo….

3-¿Por qué en las películas de miedo siempre aparece una puerta cerrada de la que sale mucha luz por las rendijas? ¿Qué hacen los espíritus ahí detrás, fotocopias?

4-Por qué cuando yo compré el piso, a mí no me dieron la canica que tienen los demás vecinos (pero todos) y que se les cae o la echan a rodar a partir de las doce de la noche?

5-Por qué cuando llegamos a lo alto de una montaña nos ponemos las manos en la cadera?

6-Por qué abrimos la boca cada vez que miramos al techo?

7-Por qué nos da por ir a la nevera cada cuarto de hora si siempre hay lo mismo?

8-¿Por qué si nunca usamos las páginas amarillas,cuando las ves en el portal te pones contentísimo y, de hecho, piensas en cogerlas todas?

9-¿Por qué cuando nos sonamos los mocos abrimos el pañuelo y miramos lo que hemos echado? ¿Qué esperamos encontrar? ¿Berberechos?

10-¿Por qué cuando nos cuelgan el teléfono nos quedamos mirándolo como si el teléfono tuviera la culpa?

11-¿Por qué cuando nos llaman al móvil sentimos la necesidad irrefrenable de ponernos a andar de un lado a otro?

12-¿Por qué cuando estamos en un lugar alto nos obsesionamos con ver nuestra casa? ‘Mira, mira ahí, al lado del edificio rojo…’.

13-¿Por qué cuando echamos una carta al buzón no podemos evitar mirar por la ranura e investigar qué hay
dentro? ¿Qué esperamos encontrar?¿Un cartero enano?

14-¿Y por qué abrimos los ojos cuando estamos a oscuras?¿Qué creemos?¿Que tenemos superpoderes?.

15-¿Por qué nos da tanta vergüenza quedarnos en calcetines cuando vamos a una zapatería?¿Por qué en cuanto nos traen el calzado que hemos pedido nos lo ponemos a toda leche?

16-¿Por qué hay tanta gente que cuando como un helado de cucurucho, a la mitad, muerden el piquito de abajo? Si saben que por ahí les va a chorrear!!!

17-¿Por qué nos hace tanta gracia que se nos quede la marca del reloj cuando nos ponemos morenos y se lo decimos al de al lado? Mira, se me ha quedado la marca, parece que llevo reloj, pero no’

18-¿Porqué cuando un aparato eléctrico no funciona no se nos ocurre otra cosa que apretar con más fuerza el botón de encendido?

19-¿Por qué cuando alguien se va a poner gotitas en los ojos abre la boca de esa manera tan extraña? ¡Es colirio, no tequila!!!!!!

20-¿Por qué cuando cogemos una caja de medicamentos, por muchas vueltas que le demos, siempre la abrimos por el lado que no es y aparece el prospecto, ahí, doblado?

21-Por qué cuando vas de viaje te sientes culpable si no visitas los museos?

22-Por qué cuando nos enfadamos nos cruzamos de brazos?¿Qué ganamos con ello?

23-¿Y por qué elegimos siempre las bodas para dar a conocer a nuestros padres que fumamos?

24-¿Y por qué cuando tenemos miedo nos metemos debajo de las sábanas? Creemos que así un cuchillo no atraviesa la sábana?